En medio de tanta tecnología, de grandes estudios de grabación de audio, de costosos productores, de grandes medios de distribución y comercialización, es decir, en medio de todo aquello denominado mainstream existe, en contraste, una masa incontable -y en aumento- de bandas con propuestas infinitas que colman sitios web como myspace, reverbnation, facebook, youtube, y cuya calidad es tan diversa como bandas existen y nacen a diario.
Precisamente en ese ir y venir, de navegar, naufragar y experimentar por aquellos websites, he encontrado varias propuestas muy interesantes (sobre todo en lo que a indie se refiere). Pero quiero detenerme en una en particular, sobre todo por una canción que me cautivó, no sólo por su ritmo sino por la capacidad de transmitirme tanto placer estético con tan pocos recursos instrumentales. Y tamaña sería mi sorpresa cuando encontré en Youtube una versión en vivo donde entendí que más importante que cualquier maquinaria industrial, que cualquier cantidad de equipos, músicos o gigantescas y ambiciosas producciones, lo que se necesita es tener talento y creer en lo que se hace.
El proyecto del que les hablo se llama tUnE-YarDs y es liderado por Merrill Garbus. Garbus ha grabado y producido su primer trabajo titulado Bird-Brains con una computadora, una grabadora de voz digital, algunos pedales de efectos, un ukelele, percusión y algunos programas de edición de audio con licencia libre. A toda este minimalismo de instrumentos y software gratuito se le conoce como Lo-Fi. Sinceramente, creía que había escuchado las bases del rock, del indie y que sobre esas bases circulaban las líneas melódicas de todas las bandas. No obstante, si usted es uno de los que cree que ya lo ha escuchado todo, debería detenerse a escuchar la canción Real Live Flesh o Hatari en las cuales se demuestra claramente que la voz es el instrumento más importante, versátil y multiusos que tiene un artista o Sunlight, en donde se aprecia una línea percusiva llena de potencia y energía.
No siendo más, los dejo con esta encantadora -o aterradora propuesta, depende de su apreciación- cargada de un talento infinito y cuyo sonido, en algunos casos, puede ser difícil de digerir. Sin duda, este proyecto enseña una gran lección de cómo, con pocos recursos, es posible optimizar y hacer un gran trabajo digno de admirar, tanto que este año fueron invitados a Glastonbury, uno de los festivales musicales más grandes del mundo.
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ResponderEliminarBlogspot homosexual. Quedó mi comentario en blanco... En fin: me gustó el artista. Hay algo fresco y natural que me resulta muy atrayente.
ResponderEliminarJUANMA, tu comentario no podría ser más preciso. Definitivamente ese minimalismo instrumental hace que la banda suene más orgánica... No necesita de muchos adornos, eso la hace contundente.
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