22 de diciembre de 2010

Una invitación a donar

Yo sé que a nadie le importa mi opinión acerca de cómo maneja su vida o qué diablos piensa. Sin embargo, si usted es de los que usualmente tiende a refunfuñar y a maldecir su suerte (como yo) por falta de dinero o de algunos lujos o comodidades a las que usted aspira para esta navidad, lo invito a que juntos cambiemos de parecer si comparamos que la carencia de dinero es una simple pequeñez frente a la triste situación de tener el agua hasta el cuello y perder todo lo material que haya podido lograr a lo largo de su vida.


Este domingo 26 de diciembre se hará un concierto con más de 10 agrupaciones caleñas en el Teatro al Aire Libre Los Cristales desde la 1 p.m. con el fin de recolectar una gran cantidad de alimentos no perecederos, ropa, frazadas y elementos de primera necesidad para ayudar a los damnificados por las lluvias en el Valle del Cauca. ¡Te esperamos con tu ayuda, ellos te lo agradecerán!




7 de agosto de 2010

tUnE-YarDs: Talento vs. Grandes grabaciones de estudio

En medio de tanta tecnología, de grandes estudios de grabación de audio, de costosos productores, de grandes medios de distribución y comercialización, es decir, en medio de todo aquello denominado mainstream existe, en contraste, una masa incontable -y en aumento- de bandas con propuestas infinitas que colman sitios web como myspace, reverbnation, facebook, youtube, y cuya calidad es tan diversa como bandas existen y nacen a diario. 

Precisamente en ese ir y venir, de navegar, naufragar y experimentar por aquellos websites, he encontrado varias propuestas muy interesantes (sobre todo en lo que a indie se refiere). Pero quiero detenerme en una en particular, sobre todo por una canción que me cautivó, no sólo por su ritmo sino por la capacidad de transmitirme tanto placer estético con tan pocos recursos instrumentales. Y tamaña sería mi sorpresa cuando encontré en Youtube una versión en vivo donde entendí que más importante que cualquier maquinaria industrial, que cualquier cantidad de equipos, músicos o gigantescas y ambiciosas producciones, lo que se necesita es tener talento y creer en lo que se hace.

El proyecto del que les hablo se llama tUnE-YarDs y es liderado por Merrill Garbus. Garbus ha grabado y producido su primer trabajo titulado Bird-Brains con una computadora, una grabadora de voz digital, algunos pedales de efectos, un ukelele, percusión y algunos programas de edición de audio con licencia libre. A toda este minimalismo de instrumentos y software gratuito se le conoce como Lo-Fi. Sinceramente, creía que había escuchado las bases del rock, del indie y que sobre esas bases circulaban las líneas melódicas de todas las bandas. No obstante, si usted es uno de los que cree que ya lo ha escuchado todo, debería detenerse a escuchar la canción Real Live Flesh o Hatari en las cuales se demuestra claramente que la voz es el instrumento más importante, versátil y multiusos que tiene un artista o Sunlight, en donde se aprecia una línea percusiva llena de potencia y energía.

No siendo más, los dejo con esta encantadora -o aterradora propuesta, depende de su apreciación- cargada de un talento infinito y cuyo sonido, en algunos casos, puede ser difícil de digerir. Sin duda, este proyecto  enseña una gran lección  de cómo, con pocos recursos, es posible optimizar y hacer un gran trabajo digno de admirar, tanto que este año fueron invitados a Glastonbury, uno de los festivales musicales más grandes del mundo.



31 de julio de 2010

¿Cuán duro puedes llegar a sonar?

La entrada de hoy está relacionada con mi gran pasión: La música. Pero la música (especialmente el rock y el pop) puede ser potenciada si se le agrega una pizca de artes visuales y se condimenta con formato documental. Ya son conocidos varios rockumentales como Las Siete Edades del Rock -que es una serie integrada por 7 capítulos y realizada por la BBC- donde se hace un recuento bastante interesante (pero, en mi opinión, incompleto) de la historia del Rock and Roll.

Sin embargo, quiero hablarles de un rockumental más reciente llamado It Might Get Loud. Imagínense a tres de los guitarristas más destacados e influyentes para tres generaciones distintas hablando sobre su profesión y sus experiencias. Hablamos exactamente de Jimmy Page, The Edge y Jack White quienes nos regalan fragmentos de su vida y nos enseñan acerca del creer en uno mismo y explotar al máximo cualquier talento. Sí, sin duda es un "must see" no sólo para músicos sino para cualquiera que quiera conocer los caminos que han tomado estas estrellas para obtener sus logros.

Desde mi perspectiva, este material puede tener múltiples interpretaciones. Podemos saltar de una profunda admiración a un "Kill your idols", puesto que finalmente nos damos cuenta de que son simples mortales guiados por una pasión. Por otro lado, se nota muy claramente la inclusión de varias marcas de instrumentos musicales -que son nombradas a diestra y siniestra- a lo largo del documental. Sin más preámbulos, los invito a ver esta pieza interesantísima que se puede traducir al español como "Puede sonar más duro" (hasta el momento no tiene título en nuestra lengua) y me tomo el atrevimiento de dejarles el siguiente cuestionamiento: ¿Cuán duro pueden llegar a sonar?

29 de julio de 2010

Sobre lo comercial y lo convencional

He oído discutir a muchos amigos, conocidos y músicos acerca de lo que se califica como música comercial y música no comercial y notar cómo se acaloran en torno a ese tema. Finalmente, lo que puedo entender de todo ese mar de palabras es que la música comercial es aquella que es más susceptible de ser difundida o comprada en contraste con  la no comercial que vendría siendo aquella con menos probabilidad de lograr ese objetivo.

Oír hablar de esto me ha planteado un interrogante, ¿los productos humanos no buscan (consciente o inconscientemente) ser comerciales? Me explico de otra manera, ¿acaso los productos humanos no tienen como fin ser ofertados y/o "satisfacer" demandas (reales o creadas)? Sé que esto puede interpretarse como un problema puramente financiero, pero mi perspectiva se enfoca más en lo que llamamos mercados, que se definirían, de manera simple, como un conjunto de consumidores potenciales o como un espacio social que permite libres transacciones, ofertas e intercambios de productos. Pero bien, llegados a este punto entonces habría que definir producto, que puede ser entendido como una elaboración humana, como una creación, una invención materializada por el ser humano. Si estamos de acuerdo con estas definiciones, entonces finalmente la música sería un producto, una elaboración humana materializada, y por ende, tiene la finalidad (desde la misma creación) de ser comercial, o sea de ser ofertada a un público que esté dispuesto a consumir dicho producto.

Lo que intento demostrar es que la invención humana desde el principio tiene una finalidad comercial, obviamente en un determinado mercado. Así pues, existen mercados para todo. Además, si uno de los actores de la discusión sobre cual música es "comercial" o cual no lo es posee aquella música que considera "no comercial", entonces la pregunta sería: ¿cómo pudo adquirirla? Seamos lógicos, la adquirió porque la obra fue publicada por algún medio, y por tanto, tenía la finalidad de ser ofertada y el que la posee hace parte de ese grupo de consumidores que conforman el mercado de ese tipo de obras. Imagino que ya se habrán preguntado lo siguiente: y si tal música no es promocionada en el país donde vivo, yo la descargo y no pago un sólo centavo por la obra, ¿dónde está lo comercial en ello? Pues muy simple querido lector, cuando yo me refiero a que todo producto tiene un mercado, no significa que los productos tengan un fin puramente financiero. Yo me he refirido a lo comercial desde el conjunto de los consumidores, así que comercial también pueden ser incluso las ideas y las ideologías, cuya finalidad no es precisamente obtener dinero a partir de ella, el precio puede ser la fé y la creencia ciega en algo que me provee de alguna satisfacción, que me convence y que logra hacerme partidario o consumidor y seguidor de aquel producto "menos material" pero, de igual forma, humanamente elaborado.

Después de darle tantas vueltas a estos asuntos en la cabeza, pensé:

¿Hay  algún término cuya definición se amolde más a lo que estas personas tratan de comunicar en medio de su discusión? Porque en el fondo, si no me equivoco, lo que tratan de decirnos es que existen determinados productos que se adaptan mejor a ciertas regiones o lugares y que suelen ser más difundidas y demandadas por los habitantes de esas regiones o lugares. Pues bien, aquí ya pasamos a un factor más cultural, y creo que la definición que más se amolda es convencional. La Real Academia de la Lengua lo define de la siguiente manera:
Convencional
(Del lat. conventionalis).
1. adj. Perteneciente o relativo al convenio o pacto.
2. adj. Que resulta o se establece en virtud de precedentes o de costumbre.
3. adj. Dicho de una persona, de una actitud, de una idea, etc.: Poco originales y acomodaticias.
4. adj. Dicho de un acto, de una costumbre, de una indumentaria, etc.: Que se atienen a las normas mayoritariamente observadas.
5. m. Individuo de una convención.
Se puede observar que estas definiciones hacen alusión constante a las "costumbres" y a lo que es "típico" en un lugar o región. Si analizamos bien la definición presente en el numeral 3. encontramos una referencia a la originalidad. Este es un factor fundamental dentro de la discusión inicial ya que en el fondo lo que intentan decirnos cuando emplean el término "no comercial", es que esa música puede ser original o incluso transgredir  un medio donde se escucha comúnmente otra clase de música.

Mi conclusión, entonces, es que todo producto humano es susceptible de ser vendido y de ser consumido, es decir, toda creación, en tanto producto, es comercial. Sin embargo, la aceptación y la difusión que tengan dependen de la capacidad de conquistar un mercado masivo. Pero, si está usted de acuerdo conmigo, cuando lo que queremos comunicar es que determinada obra, producto, idea, entre otras, -o incluso la manera de elaborar el producto- no es común entre una sociedad particular, el término correcto sería que "no es convencional" en lugar de "no comercial". Querido lector, como habrá podido notar, lo único que intento es venderle una opinión, sin importar cuan "convencional" o "no convencional" sea la opinión como el estilo y el medio donde la comunico.